La opinión de consenso en los mercados financieros es que los aranceles están vías de reducción, si bien se sigue observando una gran incertidumbre y existe el riesgo de caer en la complacencia. Los fundamentales económicos son razonables y tanto las compañías como los consumidores se han adaptado bien al entorno de «nueva normalidad» en el ámbito de los tipos de interés.
El crecimiento de los beneficios parece sólido y la senda de los tipos de interés en la mayor parte de las economías revela una trayectoria bajista, aunque no demasiado. A corto plazo, los datos son algo confusos, dado que las compañías incrementaron su actividad en el primer trimestre con el objeto de anticiparse a la aplicación de los aranceles. En el Segundo trimestre, se observó una reducción de las existencias acumuladas y, conforme nos adentramos en el tercer trimestre, existe cierta ambigüedad en torno a la demanda subyacente. De igual manera, la repercusión económica de los aranceles suele darse con un retraso considerable, lo que implica que llevará algún tiempo que se consoliden los datos y se pueda evaluar su impacto total.
En pocas palabras – renta variable y renta fija
Renta variable
Seguimos siendo «moderadamente positivos» en cuanto a la renta variable. El crecimiento de los beneficios ha sido favorable y el impacto de los aranceles ha sido limitado. Dicho esto, somos conscientes de que muchas de las buenas noticias ya están incluidas en el precio. Los fundamentos económicos siguen siendo razonables y las expectativas de crecimiento de los beneficios futuros están mejorando. Como siempre, existen algunos riesgos e inquietudes, pero las perspectivas siguen siendo relativamente benignas y, como tal, mantenemos nuestra renta variable sobreponderada.
Renta fija
Mantenemos una postura«neutral» respecto a los bonos. Los mercados han visto cierta volatilidad en los bonos gubernamentales como resultado de la creciente preocupación por la deuda pública y los déficits fiscales.
En EE. UU., también ha habido algunas preocupaciones en torno a las amenazas percibidas a la independencia de la Fed, que a su vez podría conducir a una inflación más alta a largo plazo. Dado que los tipos de interés estadounidenses están bajando, a pesar de la inflación elevada, el contexto debería ser favorable para los bonos. Dicho esto, las oportunidades siguen siendo relativamente limitadas, dada la compresión de los diferenciales que hemos visto tanto en el crédito con calificación de inversión como en el de alto rendimiento. La «nueva normalidad» de los rendimientos de los bonos gubernamentales más altos y el nerviosismo ocasional en torno a las finanzas gubernamentales podría persistir durante algún tiempo.
Cambios recientes en las clases de activos y opiniones
Renta variable japonesa
Hemos elevado la renta variable japonesa a «neutral» desde «ligeramente desfavorable». Japón está llegando a un acuerdo con la inflación después de décadas de deflación, aunque todavía se espera que el Banco de Japón sea muy gradual y cauteloso a la hora de subir los tipos de interés. El contexto corporativo es favorable, tanto en términos de mejora de las expectativas de beneficios como en un ritmo más rápido de recompra de acciones. El contexto político ha sido incierto, pero el nuevo primer ministro (que se anunciará a principios de octubre) podría traer más estabilidad y apetito por acelerar las reformas y el estímulo económico.
Matriz de la asignación de activos
Asignación de activos | Renta variable – Zonas geográficas | Renta fija (diferenciales) | |
|---|---|---|---|
Gran preferencia | |||
Positivo | |||
Leve preferencia | Valores de renta variable en bienes inmuebles | EE. UU. ME | ME – Local |
Neutral | Commodities Bonos | Pacífico (excl. Japón) y Reino Unido Japón | ME – MONEDA FUERTE Deuda pública G4 Deuda Corporativa HY Deuda corporativa IG |
Leve aversión | Efectivo | ||
Aversión | |||
Gran aversión |
Fuente: Columbia Threadneedle Investments, a 14 de octubre de 2025.