El crecimiento de los beneficios respalda una perspectiva positiva para la renta variable, ya que la disrupción causada por la IA y los altos niveles de dispersión hacen que la diversificación y una cuidadosa selección de valores sean esenciales.
Mantenemos una postura optimista respecto a los valores de renta variable globales, avalada por las positivas perspectivas de crecimiento de los beneficios, incluso en el contexto de la actual incertidumbre geopolítica. Sin embargo, la alta dispersión caracteriza a los mercados actuales. La expansión de la inteligencia artificial (IA) está generando ganancias desproporcionadas para los beneficiarios, a la vez que ejerce presión en los ámbitos situados en el lado contrario de esta dinámica. Más allá del tema de la IA, detectamos oportunidades que refuerzan la importancia de la diversificación y, sobre todo, de la selectividad.
Una perspectiva más amplia sobre las valoraciones
Los mercados han ignorado en gran medida las repercusiones de los acontecimientos geopolíticos y la incertidumbre asociada, ya que algunos índices, especialmente los estadounidenses, han alcanzado máximos históricos. El tema de la IA sigue generando una dispersión significativa, ya que la inversión en centros de datos está perfilándose como un motor de crecimiento clave que impulsa a los valores líderes.
Los líderes del sector están beneficiándose de una inversión de capital sustancial, prevista en torno a 3,5 billones de USD para 2030. Aunque las valoraciones puedan parecer elevadas, nuestra opinión es que la inversión continuada, combinada con las restricciones de la oferta, debería proporcionar un apoyo sostenido.
Creciente dispersión dentro del tema de la IA
La IA despunta como el principal motor, pero se prevé que la divergencia en el seno de la tecnología persista, ya que los inversores se inclinan hacia los beneficiarios y se alejan de aquellos expuestos a la disrupción. En este entorno, la selección de valores (no una distribución amplia) es clave para aprovechar las oportunidades.
Gráfico 1: La adopción de la IA entra en una fase de fuerte impulso
Tasa de adopción de la IA en los próximos 6 meses por número de compañías
Fuente: Columbia Threadneedle Investments, Bloomberg, al 3 de mayo de 2026. Previsión: Tasa de adopción de la IA según la Encuesta de Tendencias y Perspectivas Empresariales (BTOS) del Censo de EE. UU. en los próximos 6 meses, en compañías con más de 250 empleados. Actual: Tasa de adopción de la IA según la Encuesta de Tendencias y Perspectivas Empresariales (BTOS) del Censo de los EE. UU. en las últimas 2 semanas, en compañías con más de 250 empleados.
Las compañías de software y que están basadas en datos se consideran cada vez más vulnerables a la disrupción provocada por la IA agéntica. Aunque las valoraciones se han vuelto más atractivas y algunas preocupaciones podrían ser exageradas, persiste la incertidumbre en torno a su capacidad de generación de beneficios a largo plazo. En consecuencia y hasta que haya una mayor claridad, seguimos siendo cautelosos a la hora de reasignar capital.
Oportunidades más allá de la IA: se requiere paciencia
El rendimiento en algunos segmentos de la parte “no relacionada con la IA” del mercado ha sido relativamente moderado. No obstante, están surgiendo valoraciones atractivas en los sectores financiero y energético, junto con algunos puntos selectivos de entrada en otras áreas, aunque la materialización del valor puede tardar.
Una resolución de las presiones sobre los precios de la energía ayudaría a desbloquear oportunidades más amplias. Por ahora, es recomendable mantener la paciencia.
Los sólidos beneficios impulsan unas perspectivas constructivas
Comenzamos 2026 esperando un crecimiento de los beneficios de doble dígito bajo, en el extremo superior del consenso. Hasta ahora, los resultados han reflejado previsiones más sólidas y resiliencia a pesar de los vientos geopolíticos en contra, y nuestro análisis apunta a un dinamismo que se mantendrá hasta finales de año. Entre las compañías de gran capitalización estadounidenses, por ejemplo, prevemos un crecimiento de los beneficios de entre el 13% y el 16% aproximadamente. Sin embargo, esta fortaleza sigue concentrada, ya que un puñado de mega capitalizaciones de alta rentabilidad siguen distorsionando el agregado, lo cual refuerza la importancia de la selección de valores individuales a la hora de construir carteras.
Más allá del tema de la IA, la esperada ampliación de la rentabilidad aún no se ha materializado por completo, aunque se registran señales alentadoras en sectores como maquinaria e industriales. En Japón, el dinamismo está extendiéndose más allá de la IA, a la automatización de fábricas, las compañías comerciales y la electrónica. Cada vez más, los sectores con un uso intensivo de capital, especialmente los sectores industriales y de equipos eléctricos, están surgiendo como oportunidades de calidad, lo cual supone altas barreras a la entrada y un posible contrapeso frente a segmentos con más desafíos, como el del software.
El crecimiento de los beneficios de las compañías tecnológicas y de los sectores relacionados sigue siendo sólido, con mejoras sustanciales entre fabricantes de chips y proveedores de hardware. Los operadores históricos sólidos siguen teniendo poder de fijación de precios en un contexto de demanda firme y oferta ajustada, lo que a su vez se traduce en mayores márgenes y beneficios. Esperamos que este dinamismo persista, lo cual apuntalará nuestro posicionamiento sobreponderado en estas áreas.
Gráfico 2: Gran aumento de los beneficios en 2026
Previsión de crecimiento de los BPA a nivel regional
Fuente: Columbia Threadneedle Investments, Macrobond, al 12 de abril de 2026.
Nuestra expectativa de que los beneficios sigan siendo sólidos respalda las asignaciones de renta variable, ya que las previsiones de beneficios por acción (BPA) se han revisado al alza en muchas regiones. Sin embargo, la elevada dispersión pone de manifiesto la necesidad de adoptar un enfoque más selectivo a la hora de conformar carteras.
En este entorno, la inversión activa proporciona la flexibilidad para acceder a los beneficiarios del tema de la IA y a las tendencias en infraestructuras de alto consumo de capital, a la vez que gestiona la exposición a los segmentos en los que los riesgos para los beneficios, como la disrupción y la debilidad de la demanda de los consumidores, siguen siendo elevados.
La diversificación rinde sus frutos y sigue siendo fundamental
La diversificación sigue siendo crucial, ya que se observa una divergencia pronunciada entre (y dentro de) los sectores, los factores y el espectro de la capitalización de mercado. A nivel sectorial, los acontecimientos en Oriente Próximo han impulsado al sector energético a obtener resultados superiores, con independencia de la narrativa de la IA. Mientras tanto, los sectores de la «vieja economía», como construcción, materiales e ingeniería, están beneficiándose de su vinculación con el tema de la infraestructura de la IA. Desde la perspectiva de los estilos, el valor de las empresas de gran capitalización ha superado al crecimiento de las empresas de gran capitalización.
Gráfico 3: El motor de los beneficios tecnológicos
Los beneficios son sólidos, pero se ven impulsados principalmente por la tecnología
BPA combinado, 24 meses (%)
Fuente: Bloomberg, al 30 de abril de 2026. Sector de semiconductores representado por el índice SOX (Índice de Semiconductores de la Bolsa de Valores de Filadelfia) e incluye compañías que no figuran en el S&P 500. Mejor beneficio por acción combinado, 24 meses.
En toda la escala de la capitalización de mercado, las grandes compañías han cosechado una rentabilidad superior, aunque la rentabilidad agregada sigue viéndose sesgada por la contribución desmesurada de los gigantes tecnológicos (véase el gráfico). No debe pasarse por alto a las compañías más pequeñas: muchas ofrecen acceso a oportunidades cíclicas y pueden complementar las ponderaciones tecnológicas dentro del ecosistema de IA más amplio.
Desde una perspectiva geográfica, destacamos el atractivo de Europa de cara a 2026, respaldado por la expansión fiscal. Aunque el tema se mantiene intacto, los elevados precios de la energía están minando las perspectivas a corto plazo. Los argumentos a favor de la diversificación regional siguen siendo sólidos, ya que la transformación de Japón está en curso y los mercados emergentes están ganando impulso. Sin embargo, dentro de los mercados emergentes, aconsejamos cautela en torno a los riesgos de concentración, tanto a nivel de empresas individuales como de la industria.
Centrarse en lo básico para gestionar los riesgos
Nuestras perspectivas siguen siendo constructivas, pero persisten los riesgos. La geopolítica y los acontecimientos imprevistos plantean desafíos constantemente, reforzando la importancia del equilibrio, la diversificación y la selectividad a la hora de afrontar la incertidumbre.
Es probable que la IA siga siendo el motor dominante del mercado, ya que un pequeño grupo de empresas de hiperescala influye en los resultados de beneficios. Sin embargo, los posibles cuellos de botella en los sectores de la construcción y la energía podrían frenar el ritmo de desarrollo.
La inflación sigue siendo una incertidumbre clave, con repercusiones en la política de los bancos centrales, las estructuras de costes empresariales y el gasto de los consumidores. También estamos vigilando las señales de presión entre los consumidores de menores ingresos. Sin embargo, en términos generales, creemos que el equilibrio entre riesgos y recompensas está sesgado al alza.
Conclusión
De cara al futuro, los mercados de renta variable están preparados para seguir progresando, aunque es probable que persistan la incertidumbre geopolítica y la volatilidad. El comercio, la inflación y los tipos de interés siguen siendo riesgos a tener en cuenta, mientras que una mayor interrupción de la cadena de suministro, la inflación persistente y el endurecimiento de la política monetaria podrían perturbar la confianza a corto plazo. Sin embargo, es la expectativa de un crecimiento sostenido de los beneficios la que impulsa nuestra evaluación optimista desde este punto.
En este contexto, hacemos hincapié en anclar las decisiones de inversión en los aspectos básicos subyacentes, con especial atención a los flujos de caja y la rentabilidad de las compañías. En última instancia, los resultados a largo plazo se verán impulsados por la capacidad de identificar y respaldar compañías de alta calidad y valoradas de forma atractiva.